Desde la fundación en 1098 del Novum Monasterium, la espiritualidad cisterciense se difundió de una forma imparable, extendiéndose rápidamente por Europa y llegando muy pronto a la península ibérica. En Portugal, su implantación se asoció a la propia formación del reino y a la organización del territorio que, poco a poco, se estaba ampliando como consecuencia de las victorias militares contra los musulmanes. La intervención de Bernardo de Claraval, encuadrada en el ámbito de la predicación de la segunda cruzada, como incentivador de la participación de un contingente del norte de Europa que se dirigía a Jerusalén en la conquista de Lisboa de 1147 junto al primer rey de Portugal, Alfonso Enriques, está plenamente aceptada. 1 Mattoso 2011, 129-133 y 231-247.
Al igual que en Castilla, los primeros reyes portugueses pronto se vincularon y apoyaron las nuevas fundaciones cistercienses, que se multiplicaron, atrayendo a aquellos que deseaban un retorno a la pobreza y simplicidad inicial preconizadas por la Regla de San Benito. Ya fuese a partir de fundaciones ex nihilo, o mediante la incorporación de pequeños eremitorios o de preexistentes comunidades benedictinas, la orden cisterciense creció en Portugal en los siglos XII y XIII.
Sin embargo, al contrario de lo que sucedió en los restantes reinos peninsulares, con anterioridad al siglo XIII no se fundó ninguna comunidad de monjas cistercienses en Portugal. De hecho, Ghislain Baury demuestra en su artículo –“Cistercian Nunneries in Aragon and Castile (12th-15th Centuries): New Institutional Perspectives” – que, en 1211, cuando se creó la primera comunidad de monjas cistercienses en Portugal, ya existían más de tres decenas de monasterios femeninos que seguían la observancia cisterciense en los reinos de León, Castilla y Aragón.
Resulta claro, por tanto, que la llegada de la espiritualidad cisterciense a los claustros femeninos portugueses fue un poco más tardía. No obstante, a lo largo del siglo XIII el movimiento cobró especial vigor con el intento de fundación de ocho monasterios de monjas blancas. Tras el intento de la Infanta Mafalda, hija de Sancho I de Portugal, de crear una abadía en Bouças, frustrado a causa de la oposición de su sobrino, Alfonso III de Portugal, se llevó a cabo la fundación de siete comunidades femeninas: Lorvão (1211), Arouca (1224-1226), Celas (1227-1232), Cós (a. 1241), Cástris (1274-1275), Almoster (1287-1289) y Odivelas (1294-1295). Las tres primeras estuvieron vinculadas a las infantas Teresa, Mafalda y Sancha, hijas de Sancho I de Portugal. Teresa estuvo casada con Alfonso IX de León y Mafalda con Enrique I de Castilla, territorios en los que la expansión de las monjas cistercienses tuvo lugar en fechas tempranas, con claro apoyo regio y de la nobleza. Esto pone de manifiesto la importancia de abordar el estudio conjunto y comparativo de estos reinos. Si las comunidades de Lorvão y Arouca tuvieron su origen en una reforma de la vida religiosa que hasta entonces se practicaba en estas mismas fundaciones monásticas, cabe señalar que Celas y Cástris surgieron como resultado de la misma dinámica, reproducida en femenino, de atracción de anteriores formas no regladas de vida religiosa que adoptaron la normativa cisterciense. Las únicas fundaciones ex novo fueron Almoster y Odivelas, esta última bajo la égida del rey de Portugal D. Dinis. 2 Para una visión más amplia del monacato cisterciense femenino en Portugal, véase Rêpas 2021.
Estos siete son los únicos monasterios femeninos de la orden cisterciense que existieron en Portugal a lo largo de toda la Edad Media. Tal como sucedió en el resto de Europa, los siglos XIV y XV fueron más propicios a la difusión de una nueva espiritualidad y forma de vida religiosa, la mendicante. En esta se encuadraron diecisiete de las diecinueve fundaciones religiosas femeninas en Portugal (seis de dominicas y once de clarisas). 3 Véase Andrade 2011, 54 (Cuadro 1 – Fundaciones monástico-conventuales femeninas); Sousa 2005, 211, 402-403 y 434; Gomes 2011, 2014; Fontes et al. 2020. En Castilla y Aragón, sin embargo, si bien en número reducido, continuaron realizándose fundaciones de monjas cistercienses durante los siglos XIV y XV.4 Véase el texto de Ghislain Baury en este dosier. En Portugal, solo en el siglo XVI volverían a fundarse nuevas casas cistercienses femeninas, en Portalegre, Tavira y Vale Madeiro, esta última con una existencia efímera.5 Rêpas y Leitão 2024; Gomes 2025; Sousa 2005, 126-127.
La posibilidad de establecer paralelismos es, precisamente, uno de los valores añadidos de este dosier, en el que se incluyen textos que ofrecen un análisis actualizado de varias temáticas que, desde distintas áreas y disciplinas, tienen como nexo el estudio del monacato femenino cisterciense en la península ibérica, en un arco cronológico que va del siglo XII al XVII. Tales textos se benefician de los avances que se han dado en los últimos años en los estudios cistercienses, con la adopción de nuevos enfoques metodológicos. Estos provienen en buena medida de proyectos de investigación que en la última década se han dedicado a distintos territorios peninsulares: Lemacist. Libros, memoria y archivos: cultura escrita en monasterios cistercienses (siglos XII-XIII) [2014-2017 y 2018-2022]; 6 Dos proyectos, sucesivos, coordinados por Ana Suárez González. Aragonia Cisterciensis. Espacio, arquitectura y función en los monasterios de la Orden de Císter en la Corona de Aragón [2016-2019];7 Coordinado por Eduardo Carrero Santamaría. RECIMA. Réseaux cisterciens au Moyen Âge [2017-2022];8 Coordinado por Ghislain Baury. Horizontes cistercienses. Estudar e caracterizar um scriptorium medieval e a sua produção: Alcobaça. Identidades locais e uniformidade litúrgica em diálogo [2018-2022] y Livros, rituais e espaço num Mosteiro Cisterciense feminino. Viver, ler e rezar em Lorvão nos séculos XIII a XVI [2021-2025],9 Ambos coordinados por Catarina Fernandes Barreira. Sobre estos proyectos, véase Barreira et al. 2021. de los cuales son responsables, o en los cuales participan como investigadores, muchos de los autores de los artículos que integran este dosier.
En consecuencia, los textos aquí presentados plasman los resultados de investigaciones recientes o en curso, contribuyendo, por lo tanto, a innovar la historiografía peninsular. Al comprender varios reinos peninsulares (Portugal, León, Castilla y Aragón), permiten una visión comparativa y un enfoque que integra distintas disciplinas: historia, historia del arte y liturgia, archivística, codicología y heráldica.
Los primeros textos, que abordan aspectos institucionales, proporcionan el contexto para el resto del dosier. El artículo de Ghislain Baury, ya mencionado, presenta una renovada visión panorámica del monacato cisterciense femenino en los reinos de Aragón, Castilla y León. Por su parte, Maria João Branco, en su texto –“The installation of Cistercian nuns in Lorvão. Contours of a complex process, in a kingdom in turmoil” –, revisa los pormenores del complicado proceso que llevó a la expulsión de los monjes benedictinos de Lorvão y a la instalación de la primera comunidad de monjas cistercienses en Portugal, proceso en el que intervinieron el obispo de Coímbra, el rey Sancho I, su hija Teresa Sanches (tras la anulación de su matrimonio con Alfonso IX de León) y el papa Inocencio III. En el tercer texto, titulado “The Convent of Lorvão and its patronage of urban parishes in Coimbra during the Middle Ages: São Bartolomeu and São Pedro”, Maria Amélia Campos y Luís Rêpas analizan la relación entre el monasterio de Lorvão y las iglesias parroquiales sobre las que tenía derecho de patronato. Los autores reconsideran la herencia benedictina, y esclarecen la organización de las comunidades colegiales y los límites en el ejercicio de este derecho. Asimismo, analizan las implicaciones institucionales y financieras del patronato y definen la red eclesiástica de captación de los beneficiados que presentaba el monasterio, al mismo tiempo que se intentan distinguir los momentos de cooperación o de conflicto de intereses con el obispo.
El segundo bloque de textos comienza con un artículo de Ana Suárez González, en el que se analiza el proceso de formación de la biblioteca del Monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas, en Burgos, durante los siglos XII y XIII, en concreto el origen del Manuscrito 13, que contiene parte de las Enarrationes in Psalmos de san Agustín, y que la autora prueba que fue realizado en el cenobio burgalés o vio la luz en un espacio cercano, aclarando quién fue su autor principal, Martín, que, en 1234, era “escriuano del monesterio”. Además de la aportación concreta que supone para el estudio de los códices de este monasterio, el texto de Ana Suárez González es esencial para el estudio del origen de los libros en las bibliotecas cistercienses (y de otras órdenes monásticas), en términos metodológicos, porque demuestra cómo el estudio de la biblioteca de un monasterio en conjunción con el análisis de los diplomas de su fondo monástico puede aportar excelentes resultados a la investigación sobre el origen, circulación y usos de los códices manuscritos.
A continuación, el análisis del espacio y la liturgia, incluyendo diferentes enfoques, ocupa una parte significativa del segundo bloque de este dosier. En su texto, “La arquitectura de los monasterios cistercienses femeninos y el reto de su estudio desde la historia funcional del espacio”, Eduardo Carrero Santamaría analiza las características arquitectónicas específicas de los monasterios cistercienses femeninos en los distintos reinos ibéricos, desde el punto de vista funcional, centrado en la práctica de la liturgia y considerando el problema de la cura monialium. El texto de Mercedes Pérez Vidal se dedica a la conmemoración de la pasión de Cristo en el monasterio de Lorvão. A través de un análisis comparativo de fuentes litúrgicas y cronísticas, se reconstruyen las ceremonias vinculadas a la pasión, el papel desempeñado en las mismas por las abadesas y por la comunidad monástica, planteando sugerentes hipótesis sobre la topografía del desaparecido claustro medieval, escenario de tales celebraciones. Por último, Miguel Metelo de Seixas realiza un estudio del uso de la heráldica en Lorvão (presente no solo en los códices de su biblioteca, sino también en blasones, lápidas, tallas y pinturas, vestiduras y campanas) en relación con los espacios monásticos en los que estos aparecen, a fin de averiguar su posible intersección con las prácticas litúrgicas que allí se desarrollaban.
El dosier se cierra con un estudio de Maria do Rosário Barbosa Morujão titulado “Preserving memory: the Early Modern Age inventories of the muniments of the convent of Lorvão”, sobre dos inventarios del archivo del monasterio de Santa María de Lorvão, uno del siglo XVI y otro del siglo XVII. Se determinan los sistemas de almacenamiento empleados y la forma de identificar los documentos en cada uno de ellos, así como los agentes implicados en este proceso y el motivo de la elaboración de un segundo inventario menos de medio siglo después. En otras palabras, es un análisis de cómo el propio archivo representa, en su constitución y evolución, un monumento-documento de la historia de la institución monástica correspondiente. Se trata de un texto de gran interés en el ámbito de la cultura escrita, aún poco desarrollado en Portugal para los períodos medieval y moderno, centrado en uno de los espacios más importantes de un monasterio, su archivo.
Este dosier surge en el marco del proyecto Libros, rituales y espacio en un monasterio cisterciense femenino... y, en consecuencia, su epicentro es el monasterio de Lorvão. Sin embargo, incorpora también textos de otros autores, muchos de los cuales son responsables de otros proyectos, ya mencionados, dedicados a los cistercienses en distintos territorios ibéricos, como Ghislain Baury, Ana Suárez González y Eduardo Carrero Santamaría, ofreciendo así una visión más amplia y completa del panorama cisterciense. El dosier incluye también textos que, considerando de alguna forma el monasterio de Lorvão, abren nuevos campos de análisis y nuevas perspectivas sobre otras dimensiones de la historia de la orden y de sus monasterios, en concreto sobre su escasamente estudiada relación con la propiedad y gestión de iglesias y capillas, en su dimensión patrimonial pero también cultual. También se abren nuevas vías de investigación sobre sus relaciones con los diferentes poderes, laicos y eclesiásticos, que enmarcaron y determinaron tanto la lógica y las estrategias fundacionales como la afirmación de estas comunidades como núcleos de difusión espiritual, pero también como polos dinámicos de la vida económica y centros de importantes redes de poder, con sus derechos y prerrogativas y en el tejido de relaciones diversificadas con la sociedad de su tiempo.
Además, muchos de estos textos abren perspectivas hasta ahora infravaloradas, que van mucho más allá de la temática cisterciense, ampliando así el interés del dosier a otros públicos.
Así sucede con el texto de Maria Amélia Campos y Luís Rêpas, que se integra en una línea de investigación emergente en Portugal, que se plasmó en el proyecto Commemortis. What survives after death? Parish communities and death commemoration strategies in the medieval city, del que la referida historiadora es responsable.
Lo mismo sucede con otros textos, como el de Maria João Branco, que interesará a quien estudie las relaciones de poder que implicaban a la Iglesia (al papa Inocencio III, al obispo y a la comunidad benedictina residente en Lorvão) y a la monarquía (el rey Sancho I y su hija Teresa). Lo mismo cabe decir del texto de Mercedes Pérez Vidal, ya que la conmemoración de la Pasión de Cristo trascendió, obviamente, el universo cisterciense. Miguel Metelo de Seixas explora no solo la heráldica de la orden, sino también la heráldica familiar de las religiosas de Lorvão. Por último, también el texto de Maria do Rosário Barbosa Morujão resulta interesante para quienes se dedican a la conservación y organización de los archivos monásticos.
En general, todos los textos aquí recogidos contribuyen también de alguna manera al avance de los estudios de género, dedicándose en particular a la agencia femenina. Esta se pone de manifiesto no solo en la entrada de la comunidad femenina en el monasterio de Lorvão por Teresa Sanches (o Teresa de Portugal), sino también en la actividad de abadesas y monjas como comitentes de códices y ornamentos litúrgicos, o incluso en la intervención de las religiosas en la revisión de estos manuscritos o en la organización y custodia de la documentación medieval del monasterio de Lorvão. Este protagonismo se manifestó también en muchos otros monasterios en el ámbito ibérico. Es de esperar, por lo tanto, que este dosier, con las diversas aportaciones que lo integran, contribuya no solo a un análisis más completo del monacato femenino en la península ibérica, sino también a la apertura de nuevas líneas de investigación y a la formulación de cuestiones renovadas, ofreciendo así una contribución relevante al panorama actual de los estudios cistercienses.
Fuentes de financiación
⌅Este monográfico ha sido coordinado por Luís Miguel Rêpas y Catarina Fernandes Barreira y se inscribe en el marco del proyecto de investigación Livros, rituais e espaço num mosteiro cisterciense feminino. Viver, ler e rezar em Lorvão nos séculos XIII a XVI (2021-2025), https://doi.org/10.54499/PTDC/ART-HIS/0739/2020, dirigido por Catarina Fernandes Barreira y financiado por la Fundação para a Ciência e a Tecnologia. Este trabajo fue financiado por fondos nacionales a través de la FCT – Fundación para la Ciencia y la Tecnología, I.P., en acuerdo con la Norma Transitoria [ref.ª DL 57/2016/CP1453/CT0070 y https://doi.org/10.54499/DL57/2016/CP1453/CT0070] y en el marco de las Financiaciones Plurianuales del Instituto de Estudios Medievales – Referencia UIDB/00749/2020, UIDP/00749/2020 y UID/00749/2025 (DOI: https://doi.org/10.54499/UID/00749/2025).