Hispania Sacra 76 (154)
ISSN-L: 0018-215X, eISSN: 1988-4265
https://doi.org/10.3989/hs.2024.1249

Reseña de / Review of: Comella-Gutiérrez, Beatriz y Mercedes Montero Díaz (coords.): Sororidad. Redes de ayuda entre mujeres en los siglos XIX y XX, Dykinson S. L., Madrid, 2023, 177 págs. ISBN: 978-84-1170-187-7.

 

Sororidad y redes de ayuda entre mujeres en los siglos XIX y XX es un libro coordinado por Beatriz Comella-Gutiérrez y Mercedes Montero Díaz, publicado por la editorial Dykinson en el año 2023. Este libro forma parte de la línea historiográfica de la historia de las mujeres y de género, una línea de investigación prolífica en las últimas décadas en España, que ha ayudado a visibilizar sujetos subalternos y a complejizar el análisis de las relaciones de poder en el pasado.

El libro nos ofrece una historia de rescate de relaciones de afinidad, amistad y redes de apoyo mutuo entre mujeres. En concreto, señala un aspecto fundamental que nos interesa en la historiografía feminista y de género actual: Me refiero a la complejización de los conceptos del feminismo, más aún cuando muchos de ellos son utilizados desde el presente, y la historización de los mismos, es decir, la reflexión en torno a una correcta comprensión de los significados que tuvieron históricamente.

Tenemos por delante una obra colegiada, bien escrita, cuyo objetivo transversal es demostrar que se puede dar una visión más amplia, en fondo y forma, del concepto ‘sororidad’ y de su utilización en el estudio del pasado a partir de las dos acepciones aprobadas por la RAE en 2018. En una primera acepción, la RAE define sororidad como la unión solidaria entre mujeres para su empoderamiento. En la segunda definición, la RAE se refiere a la sororidad como amistad o afecto entre mujeres. La primera se corresponde con el término más popularmente aceptado en la actualidad ligado al movimiento feminista. La segunda se centra en el origen del término, origen ligado a las tareas asistenciales llevadas a cabo por religiosas en Estados Unidos. La primera acepción surge en los años sesenta del siglo pasado dentro del feminismo radical. La segunda acepción tiene un recorrido mucho más amplio y se puede encontrar en múltiples contextos y experiencias del pasado en donde la puesta en valor de la relación entre mujeres se abra paso.

El libro nos da pistas sobre las formas que adquirió esa sororidad histórica, entendida desde una u otra definición, a partir de ejemplos distribuidos en seis capítulos, los cuales están precedidos por un prólogo y un capítulo inicial a cargo de una de las coordinadoras del libro, Mercedes Montero, donde se define el concepto sobre el que pivota la obra. Desde las actividades de la labor de socorro a las monjas exclaustradas de la Asociación de Socorro de Religiosas de Madrid que relata Concepción Escrig hasta la relación de un grupo de mujeres que lograron ser admitidas en el Ateneo de Madrid de lo que da cuenta María Muñoz, las redes de apoyo entre las historiadoras pioneras en Estados Unidos analizadas por Inmaculada Alva o los nexos de amistad que se exploran en el estudio de la biografía de Ernestina de Champourcin realizado por Beatriz Comella, el libro recoge varios trabajos de investigación que ponen la sororidad en el centro del análisis.

En el caso del capítulo dedicado a la inclusión de las mujeres en el Ateneo de Madrid, María Muñoz sigue la pista de Rosario de Acuña, Emilia Pardo Bazán, Blanca de los Ríos, Concepción Gimeno Flaquer y Carmen de Burgos. La autora da cuenta de cómo las relaciones personales entre estas mujeres referentes de la cultura en la España de los años veinte fueron fundamentales para el desarrollo intelectual, moral y social de los grupos de mujeres modernas en España. Una amistad y apoyo necesario para lograr oxigenar las relaciones entre hombres y mujeres y abrir espacios vedados a las mujeres, como el propio Ateneo.

En otros casos, como lo es el capítulo dedicado a Ernestina de Champourcin, Beatriz Comella-Gutiérrez nos muestra una parte muy interesante de su biografía. Esta poeta ha sido investigada prioritariamente desde el punto de vista de su aportación a la Generación del 27 y a las mujeres modernas/feministas de los años veinte, y no tanto desde el punto de vista del exilio y del retorno a España. Desde la historia de las emociones (fruto del destierro y la dislocación sufrida tras el regreso a España) se exploran los puntos de apoyo que Ernestina encontró, entre ellos particularmente relevante el Opus Dei, para superar el dolor del pasado y aceptar el nuevo presente.

«Misioneras y mujeres indígenas ¿narrativas de poder o narrativas de sororidad?», de Mónica Fuster, es un capítulo novedoso donde lleva a cabo una reflexión interesante sobre cómo debemos comprender las relaciones entre mujeres en el pasado más allá (o además de) las narrativas del poder. Este capítulo invita a reflexionar sobre la necesidad que tiene el libro de mostrar más experiencias de este tipo y de incorporar a otros continentes para que el análisis sea más completo pues el elenco escogido no es suficientemente representativo, al ser casos de la Historia de España, Europa o Estados Unidos en su amplia mayoría. Aunque en el prólogo se dice que se mostrarán investigaciones de casos concretos de apoyo entre mujeres en Europa, América y África, podemos decir que esto no se cumple.

La acepción de sororidad como amistad o afecto es la menos trabajada científicamente, por lo que es una fortaleza del libro el haberla abordado. Dicho esto, es necesario saber si en otras épocas y lugares existían ambas definiciones o no. O, si tal relación era o no posible, bien por no ser el género un eje de poder o por no concebirse como tal el sujeto «mujer» occidental. Surgen preguntas también a raíz de la lectura de esta obra como, por ejemplo, cuáles serían las diferencias entre esta amistad entre mujeres con otro tipo de amistades o cómo podemos complejizar el análisis en cada caso, ante esa posibilidad de darse apoyo y mostrar afecto entre mujeres sin que exista la voluntad de trasgredir el paradigma dominante. A la postre, el libro es una aportación de interés académico, conecta bien con las investigaciones que se han llevado a cabo desde la historiografía de las mujeres y dialoga con las aportaciones realizadas al calor de la historiografía feminista y de género en España, del estudio del catolicismo social, el maternalismo cívico o el movimiento de mujeres por la paz, por lo que se recomienda su lectura para aquellos/as científicos/as sociales interesados en la materia.