Hispania Sacra 76 (154)
ISSN-L: 0018-215X, eISSN: 1988-4265
https://doi.org/10.3989/hs.2024.1112

Reseña de / Review of: Barrett, Graham: Text and Textuality in Early Medieval Iberia: The Written and The World, 711-1031, Oxford, Oxford University Press, 2023, 560 págs., 72 figs. ISBN: 978-0192895370.

 

A lo largo de la Alta Edad Media, los reinos cristianos del noroeste peninsular generaron un amplísimo fondo de documentación escrita que ha sido objeto de numerosos estudios de caso. Dichas investigaciones han puesto en valor las colecciones diplomáticas vinculadas a determinadas personalidades, colectivos o instituciones; han rastreado las figuras autoriales de sus escribas y profundizado en la formulación retórica de sus textos; o, simple y llanamente, han transcrito y/o traducido el contenido de estos documentos a fin de ponerlo a disposición de ulteriores trabajos. Heredero y culminación de todos ellos es Text and Textuality in Early Medieval Iberia: The Written and The World, 711-1031 —libro al que el historiador Graham Barrett (University of Lincoln, Reino Unido) ha consagrado diez años de su carrera, persiguiendo ofrecer una interpretación de conjunto de esta producción documental del Altomedievo peninsular—.

Tal y como indica el título de la publicación, las pretensiones de su autor no se reducen únicamente al análisis cuantitativo de los testimonios conservados. Graham Barrett plantea en su trabajo una historia sociocultural de la «textualidad» (textuality), entendida esta como la «biografía del texto» (p. 15). Por lo tanto, el historiador no pretende instrumentalizar la documentación como una fuente de la cual sustraer información acerca de otras inquietudes historiográficas; para él, dicha documentación es en sí misma objeto susceptible de interés académico. Este es un libro que reflexiona en torno al texto en tanto que fenómeno histórico e historizable, cuyo ciclo vital permite aprehender las complejas dinámicas que se establecen entre la palabra escrita y la sociedad que la produce/consume.

Estructuralmente, Text and Textuality in Early Medieval Iberia es un estudio sumamente equilibrado que se organiza en dos apartados prácticamente simétricos, dividido cada uno de ellos en tres epígrafes colmados de ejemplos particulares. La primera parte de la publicación, The Lifecycle, aspira a responder a las siguientes ocho preguntas básicas sobre el fondo documental: qué se escribió; cuándo, dónde, cómo y por qué; por y para quién; y, finalmente, cómo pervivió lo escrito. Graham Barrett aprovecha el primer capítulo de su libro, Archival Voices, para introducir con una minuciosidad extrema el material diplomático que se propone analizar: un corpus de textos compuesto por nada menos que 4.095 documentos latinos suscritos entre 711 y 1031 —coincidiendo con las disoluciones del reino visigodo y del califato de Córdoba, respectivamente—. Todos ellos se encuentran repartidos entre veintiocho grandes y multitud de pequeños archivos nacionales e internacionales. Por lo tanto, tal y como puntualiza el propio autor, Text and Textuality in Early Medieval Iberia ofrece una visión de compendio que tiene en cuenta toda la documentación del Altomedievo peninsular que ha sobrevivido hasta la actualidad, a falta de nuevos testimonios aún sin catalogar.

El historiador articula este fondo atendiendo principalmente a dos criterios. Según parámetros geográficos, distingue entre tres ámbitos territoriales: el occidental (Galicia y Portugal), el oriental (Aragón, Castilla, La Rioja y Navarra) y el central (Asturias, Cantabria y León). Desde el punto de vista cronológico, establece una etapa asturiana (711-910) y una etapa leonesa (911-1031). A grandes rasgos, estos son los dos factores que sientan las bases estructurales de sus múltiples análisis cuantitativos. Sobre ellos se aplican diversas variables a lo largo de los subsiguientes capítulos: Creating y Retaining. El primero de ellos se ocupa de los métodos y procedimientos que condicionaron la materialidad y el contenido de los documentos, así como de los agentes que participaron de los procesos de producción diplomática —fundamentalmente, los escribas, los otorgantes y los testigos—. En el segundo se explora el futuro que corrió este material documental, cuya vigencia legal coadyuvó a que se mantuviese en constante uso gracias a su circulación y su archivo.

Una vez dibujada esta imagen panorámica del corpus documental, Graham Barrett abre un segundo apartado para reflexionar acerca de las sinergias que se establecen entre los diferentes textos. En The Network, el historiador trata de recuperar la «biblioteca mental» de los escribas del noroeste peninsular durante la alta Edad Media; o, en otras palabras, el conjunto de referencias textuales de las que se sirvieron aquellos eclesiásticos que elaboraron el material diplomático de la época. Es en este punto donde la publicación introduce el concepto de «intertextualidad» como una categoría desde la cual revisitar el fondo documental de la Iberia altomedieval, entendiéndolo como una red de textos estrechamente conectados entre sí a través de la continua citación mutua. Atendiendo a esta premisa, el escriba fue el encargado de seleccionar, descontextualizar y resignificar fórmulas retóricas desde sus textos originales, o bien de generar otras nuevas. El autor dedica los últimos tres capítulos de su libro a cada uno de los integrantes de este entramado textual: Proving se centra en los propios diplomas; Framing aborda el derecho visigodo en la documentación laica; y Sacred Words explora el recurso a la Biblia, al derecho canónico y a las reglas monásticas por parte del clero. Finalmente, el trabajo concluye con una muestra de la potencialidad de aplicar estos mismos criterios analíticos a las sinergias que se establecieron entre la textualidad documental y la textualidad literaria.

Text and Textuality in Early Medieval Iberia acomete su estudio desde el presupuesto de que el material diplomático que se produjo en los reinos cristianos del noroeste peninsular entre 711 y 1031 es sintomático de la paulatina gestación de lo que Brian Stock definió en 1983 como una «comunidad textual»; esto es, de una formación social muy concreta, que se define a sí misma tomando como marco de referencia el texto. A lo largo de su libro, Graham Barrett trata de demostrar que el acceso a la escritura en la Iberia altomedieval operó a través de una alfabetización de segundo grado posibilitada por la figura intermediadora del escriba —ese «intérprete alfabetizado»— De manera que el documento puede comprenderse como un punto de convergencia entre toda una serie de actores sociales cada vez más demandantes y a la vez dependientes de lo escrito, pero que únicamente pudieron implicarse con dicha escritura recurriendo a estos artesanos progresivamente más profesionalizados. La textualidad altomedieval en la península ibérica fue, por lo tanto, una textualidad comunitaria, que suplió el analfabetismo generalizado mediante lo que Graham Barrett define como «una relación cooperativa con el uso y el reúso del texto» (p. 364).

Paralelamente, el historiador defiende que, a medida que se gestaba este hábito documental, también se otorgaba un mayor peso sociocultural a esa textualidad desmembrada y reconfigurada en los diplomas por los escribas: los documentos (o, más bien, su oralización) fueron en muchos casos la vía de contacto exclusiva entre los textos legales y teológicos de referencia y la comunidad textual. En última instancia, esto habría propiciado el nacimiento de una «sociedad textual» (p. 315) que normalizó y asumió como preceptivas reglas y prácticas extraídas de los textos, y en la cual se instituyó como arquetipo utópico un modelo sociocultural directamente inspirado por una textualidad que un alto porcentaje de la población era incapaz de leer.

La investigación de Graham Barrett está abocada a convertirse en un trabajo de obligada consulta, simplemente atendiendo a la monumental tarea de catalogación y sistematización que el historiador ha desempeñado. En este sentido, Text and Textuality in Early Medieval Iberia es una de las publicaciones más completas y actualizadas disponibles del corpus de documentación latina del Altomedievo peninsular conservado. Como obra de compendio que aspira a ser, su propio autor ya la define en el prefacio como un instrumento que pretende ponerse al servicio de estudiantes y colegas que persigan profundizar en el universo diplomático de la Iberia altomedieval. El objetivo de ofrecer una visión panorámica del tema ha sido logrado con creces. Pero, además del aporte cuantitativo, este libro implementa una serie de claves interpretativas sumamente novedosas y sugerentes, igualmente referenciales para quienes deseen adentrarse en el estudio de la producción documental peninsular durante la alta Edad Media. Al reflexionar sobre lo escrito desde los parámetros socioculturales de la textualidad, Graham Barrett demuestra la potencialidad de analizar el texto por el texto, en tanto que fenómeno inscrito en unas coordenadas históricas concretas que él mismo ha contribuido (o contribuye) a delimitar. Así pues, Text and Textuality in Early Medieval Iberia es también un alegato por el valor historiográfico del texto más allá de su clásica instrumentalización documental. A modo de conclusión, no cabe sino desear que futuros investigadores e investigadoras cojan el guante tendido por Graham Barrett y se aventuren a investigar el fondo de documentación en escritura visigótica que, entre 1031 y (al menos) 1090, todavía resta por estudiar.