Hispania Sacra 76 (153)
ISSN-L: 0018-215X, eISSN: 1988-4265
https://doi.org/10.3989/hs.2024.1079

Reseña de / Review of: Juan Antonio Prieto Sayagués, Entre la benefactoría y el servicio: los vínculos del poder laico con los monasterios y sus comunidades en la Castilla Bajomedieval, Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca, 2022, 268 págs. ISBN: 978-84-1311-746-1

 

Desde que David Knowles publicara en 1969 su icónico Christian monasticism, una imponente obra que analizaba la evolución de las órdenes religiosas desde los primeros siglos cristianos hasta la contemporaneidad, los trabajos que estudian la evolución de las órdenes religiosas en su sentido más amplio no han hecho más que aumentar con el paso de las décadas. Se ha llegado así a la creación de líneas editoriales dedicadas exclusivamente al estudio de las órdenes religiosas y al establecimiento de revistas especializadas entre las que destaca el Journal of Medieval Monastic Studies, fundada en 2011. Con el paso del tiempo, los enfoques que tradicionalmente se habían centrado en las órdenes más conocidas (benedictinos, franciscanos, dominicos, etc.) y que se plasman incluso en obras de reciente aparición como The Cambridge history of Medieval monasticism in the Latin West, editado por Alison Beach e Isabelle Cochelin (2020), o Monasterios y monacato en la España medieval, de Carlos Manuel Reglero de la Fuente (2021), se fueron especializando, dando así paso a estudios monográficos dedicados a aspectos específicos como sucede en Agency, visuality and society at the Chartreuse de Champmol de Sherry Lindquist (2008), The Charterhouse of Bruge: Jan van Eyck, Petrus Christus, and Jan Vos de Emma Capron y Maryan Ainsworth (2018), o Arte y liturgia en los monasterios de dominicas en Castilla. Desde los orígenes hasta la reforma observante (1218–1506) de Mercedes Pérez Vidal (2021), por nombrar solamente algunos entre los muchos títulos de ámbito internacional y nacional. Además, la investigación ha empezado a tomar en cuenta órdenes hasta el momento menos conocidas en el panorama académico, dando lugar a obras como Nuevos espacios de memoria en la Castilla Trastámara. Los monasterios jerónimos en la encrucijada del arte andalusí y europeo de Ángel Fuentes Ortiz (2021) y Other Monasticisms: Studies in the History and Architecture of Religious Communities Outside the Canon, 11th - 15th Centuries, editado por Sheila Bonde y Clark Maines (2022).

El creciente interés por el estudio de las diferentes órdenes religiosas ha evolucionado en diferentes direcciones, destacando por ejemplo aquellos trabajos que analizan los nexos que se forjaron dentro y fuera de las comunidades femeninas, siendo en este aspecto particularmente interesante Women's Networks of Spiritual Promotion in the Peninsular Kingdoms (13th-16th Centuries), editado por Blanca Garí en 2013. Sin embargo, uno de los ámbitos de investigación que en los últimos años ha dado resultados más prometedores es aquel que analiza de qué manera las órdenes religiosas funcionaron en sus respectivas sociedades y cuáles fueron los mecanismos a través de los cuales pudieron relacionarse con los diferentes poderes del momento. Dentro de esta fructífera línea destacan obras ambiciosas como Religious and Laity in Western Europe, 1000-1400. Interaction, Negotiation, and Power, editado por Emilia Jamroziak y Janet Burton (2007), así como Monasteries and Society in the British Isles in the Later Middle Ages, editado por Janet Burton y Karen Stöber (2008). Lejos de dar el tema por zanjado, los trabajos mencionados en estas líneas han contribuido a demostrar que son muchos los aspectos que aún necesitan ser analizados y, en especial, han puesto en evidencia que la bibliografía internacional aún está lejos de conocer e integrar en sus análisis el gran número de datos que podrían recabarse del mundo religioso del medievo hispano.

La obra de Juan Prieto Sayagués que aquí se reseña viene a insertarse precisamente en esta corriente, pues se trata de un trabajo de conjunto que analiza las relaciones que se establecieron entre las diferentes órdenes religiosas y los poderes laicos durante los siglos finales de la Edad Media en la península ibérica. Tal y como indica la primera parte de su título, Entre la benefactoría y el servicio, el estudio se centra en dos conceptos estrechamente relacionados: el «patronato» entendido en su acepción jurídica como la relación contractual entre una comunidad y un/os individuo/s, y la «benefactoría», un término que deriva de los famosos libros de bienhechores que redactaban las comunidades religiosas para recordar a aquellas personas que les habían favorecido. A pesar de la amplitud de este objetivo y de su subtítulo, Los vínculos del poder laico con los monasterios y sus comunidades en la Castilla Bajomedieval, el libro en cuestión centra su atención en un territorio muy concreto —en palabras del autor «el centro de la Corona de Castilla» — y en una cronología específica —«el comienzo del reinado de Sancho IV y el fallecimiento de Enrique IV»—. A lo largo de la obra, sin embargo, se hacen esporádicas alusiones a otros territorios, tanto peninsulares como del ámbito europeo, para establecer algunos nexos y divergencias que podrían ser explorados en futuras investigaciones. Al igual que la obra de Reglero de la Fuente que mencionaba unas líneas atrás, el libro de Prieto Sayagués habla de «monasterios», pero en realidad sus objetivos son más amplios pues toma en consideración otras órdenes —por ejemplo, la franciscana o dominica— con la única excepción de los trinitarios por considerarlos una orden redentora de cautivos.

Esta obra se presenta a su público con una estructura muy clara y consta de dos grandes bloques: por un lado, el estudio de las relaciones entre órdenes religiosas y poderes laicos, y por el otro un extenso apéndice de referencias documentales y bibliográfica estructuradas en tablas organizadas siguiendo criterios temáticos y cronológicos. Particularmente interesante, además, es el hecho de que las tablas del apéndice puedan descargarse cómodamente y de forma gratuita desde la web de la editorial (https://eusal.es/eusal/catalog/view/978-84-1311-746-1/6340/9291-1), permitiendo así que cualquier persona interesada en la consulta de estos datos pueda hacerlo de forma remota y contando con las facilidades de la búsqueda por campos que nos ofrece la informática.

El libro en sí se divide en tres partes estrechamente relacionadas las unas con las otras. La primera sección analiza las fundaciones, construcciones y obras de reparación que se llevaron a cabo en distintos edificios pertenecientes a comunidades religiosas, poniendo de manifiesto que fue la alta nobleza la gran promotora de nuevas comunidades con un total de 80 instituciones, que contrastan con las 30 promovidas por la familia real y las 21 relacionadas con las oligarquías urbanas y la baja nobleza. Estos números son un fiel reflejo del cambio devocional que se experimentó en Castilla tras el advenimiento de la nueva dinastía de los Trastámara y del consiguiente proceso de señorialización del territorio surgido a raíz de las mercedes que la Corona fue concediendo a la nobleza. Dentro de esta sección también encontramos un capítulo dedicado a los privilegios y donaciones que recibieron las órdenes religiosas, un aspecto que resulta particularmente interesante porque podría ser de utilidad para futuros estudios al presentar datos que entablan vínculos con otras disciplinas como la historia del pensamiento, la historia del arte o la historia del libro.

La segunda parte del libro se centra en el papel sociopolítico y económico de las comunidades religiosas. Un primer capítulo analiza el rol que estas órdenes jugaron en el tablero político de la Corona de Castilla, pues sus edificios fueron usados como escenarios para reuniones y ceremonias, pero también como lugares de hospedaje, retiro y custodia. El segundo capítulo, en cambio, estudia el caso de varios individuos pertenecientes a órdenes religiosas que tuvieron papeles destacados en la vida política castellana. Algunos asistieron a la familia real, mientras que otros acompañaron la nobleza o los miembros de las oligarquías urbanas a lo largo de las etapas principales de sus vidas, pero también hubo religiosos que fueron más allá y obtuvieron cargos públicos o fueron agentes indispensables en la resolución de conflictos tanto políticos como religiosos, pues no era infrecuente que actuaran como mediadores y mensajeros. Además, las páginas de este capítulo recuerdan que de varias órdenes religiosas salieron autores de importantes tratados tanto teológicos como políticos cuyo objetivo último era presentar posibles soluciones a los más espinosos problemas del momento como la convivencia con las minorías religiosas o el estatus de los conversos.

La tercera y última parte del volumen se relaciona estrechamente con las dos anteriores y se focaliza en el papel que jugaron las órdenes religiosas en todo lo relacionado con la muerte. El primer capítulo, como no podía ser de otra manera, habla de los edificios monásticos y conventuales como lugares de enterramiento y analiza además cuáles eran las donaciones más frecuentes que las élites castellanas entregaban a las comunidades para obtener estos enterramientos privilegiados y, en ocasiones, privativos. El segundo capítulo, en cambio, analiza los aspectos litúrgicos relacionados con la muerte, prestando especial atención a las honras fúnebres, misas y oficios perpetuos que las comunidades debían celebrar en función de los acuerdos que hubieran establecido con las élites. Unas conclusiones cierran este volumen y recapitulan las ideas principales de cada apartado, recordando por ejemplo que el fuerte impulso que recibieron las «nuevas órdenes» (franciscanos, dominicos y jerónimos) con la llegada de los Trastámara se hizo particularmente evidente en el caso de algunos centros como el Monasterio de Santa María de Guadalupe (O. S. H.) o el de San Benito de Valladolid (O. P.). El autor concluye su texto afirmando que las relaciones entre poderes laicos y órdenes religiosas podrían definirse como «recíprocas», pues «ambas partes del binomio se beneficiaron» de estos continuos y en ocasiones necesarios contactos.

Tal y como Juan Prieto Sayagués indica en sus primeras páginas, este libro tiene sus orígenes en una tesis doctoral que defendió en la Universidad de Salamanca en 2018 y que posteriormente dio lugar a la publicación de una serie de artículos sobre cuestiones cercanas —diligentemente listados en la bibliografía final del volumen— que podrían resultar de interés para aquellas personas que quieran ahondar en cuestiones específicas. Este volumen no debe ser entendido como un punto final, sino más bien como un trabajo que en el futuro podría seguir dando frutos. De hecho, la gran cantidad de datos que en él se recogen podría evolucionar en el futuro hacia un formato ligado a las humanidades digitales, pues no sería complicado plasmar este contenido en bases de datos interrelacionadas que permitieran búsquedas complejas y análisis de resultados en la línea de proyectos pioneros como Spiritual Landscapes coordinado por Blanca García y Núria Jornet o ILLITERATAE dirigido por Delfi Nieto-Isabel.